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En la ciudad de
Santa Cruz de
Tenerife se
encuentra la
refinería de
petróleo más grande
de España.
Canarias, y por ende
Tenerife, no tienen
grandes niveles de
contaminación
atmosférica gracias,
por un lado, a la
escasez de fábricas
e industrias y, por
otro, al régimen de
los vientos alisios
que alejan las masas
de aire contaminadas
de las islas. Según
datos oficiales
ofrecidos por las
consejerías de
Sanidad y de
Industria, Tenerife
es uno de los
lugares de España
con menor índice de
contaminación
atmosférica con un
promedio medio-bajo.
No obstante, las
principales fuentes
contaminantes de la
isla son las
centrales térmicas
de Las Caletillas y
Granadilla, el
tráfico rodado y la
refinería de Santa
Cruz de Tenerife. |
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Además, en la
isla de Tenerife al
igual que en la de
La Palma debe
controlarse la
contaminación
lumínica, por su
afección a los
observatorios
astrofísicos
situados en las
cumbres de estas
islas. En cuanto a
lo concerniente a la
calidad de las
aguas, aquellas de
consumo se
encuentran todas
calificadas como
aptas aunque en
algunos puntos tiene
un sabor considerado
desagradable, por
tener origen en
acuíferos
salinizados o en
agua marina
desalada. Algo
similar ocurre en
referencia a las
aguas de baño, ya
que todas las playas
de la isla de
Tenerife han sido
catalogadas por el
Ministerio de
Sanidad y Consumo
como aguas aptas
para el baño de muy
buena calidad. |