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El suelo volcánico
de Tenerife,
generalmente de
carácter poroso y
permeable es motivo
para que una
considerable
fracción del agua
procedente de la
lluvia, unida a
aquella producto de
condensaciones en
zonas boscosas y a
la proveniente del
deshielo de las
cumbres más elevadas
de la isla, se
infiltre en el
subsuelo.
La construcción de
embalses y presas
como principales
métodos de obtención
de agua está
desaconsejada debido
a las mencionadas
condiciones
geológicas, que no
permiten el
almacenamiento del
preciado líquido en
superficie, así como
a la irregularidad
de las
precipitaciones. |
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