|
Tenerife es una isla
de origen volcánico,
cuya formación
comenzó a gestarse
en el fondo oceánico
hace unos 20-50
millones de años (m.a.).
Según una de las
teorías más
aceptadas
actualmente por la
comunidad científica
(Teoría de los
bloques levantados),
el ascenso de magma
procedente del manto
terrestre se produce
en periodos de
actividad tectónica
a partir de fallas o
fracturas que
existen en el fondo
oceánico. Éstas
siguen los ejes
estructurales de la
isla, y se
conformaron durante
la orogenia Alpina
de la Era Terciaria
por el movimiento de
la placa Africana.
|
 |
|
Estas erupciones de
tipo fisural
submarino originan
las denominadas
lavas almohadilladas
o pillow-lavas, que
se producen por el
rápido enfriamiento
que experimenta el
magma al establecer
contacto con el
agua, obteniendo así
una forma muy
característica.
Estos materiales se
fueron acumulando y
construyendo el
edificio insular
bajo el mar. A
medida que éste se
aproximaba a la
superficie, los
gases, debido a la
disminución de la
presión circundante,
se iban liberando
del magma y los
episodios
vulcanológicos
pasaban de ser
tranquilos a tener
un carácter
marcadamente
explosivo, formando
materiales
fragmentarios.
Tras largo tiempo de
acumulación de
materiales, el
nacimiento de la
isla se produjo a
finales del Mioceno
(Era Terciaria).
Hace siete millones
de años emergieron
las zonas de Teno,
Anaga y Macizo de
Adeje, en la que se
denomina Serie
Basáltica Antigua o
Serie I. Se
constituyeron de
este modo tres islas
cronológica y
estratigráficamente
distintas en los
extremos oeste, este
y sur de la actual
Tenerife.
Hace aproximadamente
3 m a. comienza un
segundo ciclo
volcánico
(Formaciones
Postmiocenas o
Series Recientes II,
III y IV), mucho más
intenso, que
incorpora elementos
en la zona central
de la isla, la cual
también emerge y
unifica en uno sólo
a los tres edificios
anteriormente
descritos. La
estructura
conformada en ese
momento recibe el
nombre de Edificio
pre-Cañadas, sobre
cuyos restos se
erigiría más tarde
el Edificio Cañadas
I. Este ultimó
experimentó diversos
colapsos y emitió
una gran variedad de
materiales
explosivos que
dieron lugar a las
llamadas Bandas del
sur (sur-sureste
actual).
Posteriormente,
sobre las ruinas de
este complejo
surgiría el Edificio
Cañadas II, ya por
encima de los 2.500
metros, también con
intensos procesos
explosivos. Hace
alrededor de 1 m a.
se inició la
construcción de la
Cordillera Dorsal,
con un vulcanismo de
tipo fisural, a
partir de los restos
de los edificios ya
parcialmente
desmantelados de la
Serie I. La
Cordillera Dorsal es
la de mayor
desarrollo
altitudinal y
longitudinal del
Archipiélago
Canario, con 1.600
metros de altura y
25 kilómetros de
longitud. En este
mismo espacio
cronológico (hace
800.000 años) tienen
lugar dos
deslizamientos
gravitacionales que
motivaron la
aparición de los
valles de La Orotava
y Güímar.
Finalmente, ya en
tiempos más próximos
(200.000 años),
comienzan las
erupciones que
levantarían el
Edificio Pico Viejo-Teide
en el centro de la
isla, sobre la
Caldera de Las
Cañadas. |